Piden precaución ante la aparición de palometas en los balnearios de Coronda

La Municipalidad y los guardavidas recalcaron precauciones en zona de playas por la aparición de palometas en el agua. Ayer hubo niños afectados en los balnearios. Se ruega no arrojar ningún tipo de elemento o cebo en esas zonas que pueda atraerlas.

La preocupación surgió fundamentalmente por la aparición de estos peces en la zona del Carancho Triste pero también se trasladó al Balneario Municipal. En el primero de ellos hubo unos seis pequeños que dcebieron ser atendidos por los guardavidas que ayer recomendaron a la gente a salir del agua.

En Santa Fe, en la Laguna Setúbal, se dio este fenómeno a fines de enero pero la situación más grave se vivió en la ciudad entrerriana de Victoria, donde casi 50 personas resultaron heridas por ataques de palometas en una playa muy concurrida. Entre los casos, un hombre perdió parte de un dedo como consecuencia de la mordedura.

Las lesiones que provocan las palometas suelen ser descriptas como similares a un “sacabocado”: generan sangrado abundante, aunque rara vez revisten gravedad. Sin embargo, la cantidad de heridos llevó a las autoridades a restringir el baño y extremar las precauciones para evitar nuevos episodios.

Las palometas son peces carnívoros de la familia de las pirañas que se movilizan en cardúmenes. Suelen habitar aguas de baja profundidad y su comportamiento está fuertemente influido por la temperatura del agua. En períodos de calor intenso, se acercan más a la costa, lo que incrementa el riesgo de contacto con los bañistas.

Recomendaciones y medidas de prevención

Ante este escenario, la recomendación de las autoridades y de los guardavidas es clara: respetar siempre las indicaciones en playas y balnearios. La presencia de bandera roja implica prohibición de ingreso al agua y responde a riesgos concretos para la seguridad.

Entre las principales medidas preventivas se destacan:

Evitar zonas de aguas quietas y playas poco profundas que, en días de calor, elevan rápidamente su temperatura.

No bañarse cerca de lugares donde los pescadores limpian pescado o arrojan restos de carnadas.

Evitar ingresar al agua con heridas abiertas.

Atender a las recomendaciones de los guardavidas y no ingresar al río cuando hay restricciones.

En caso de sufrir una mordedura, se aconseja salir del agua de inmediato —ya que la sangre atrae a más peces—, lavar la herida con agua y jabón, comprimirla para detener el sangrado y buscar atención médica. La higiene, desinfección y cobertura de la lesión son las primeras acciones clave para evitar complicaciones.

Mientras persistan las altas temperaturas y la bajante del río, las autoridades insisten en la importancia de la prevención y la responsabilidad individual para reducir los riesgos en las zonas de baño del Litoral.