La joven basquetbolista Ana Páez tuvo una gran experiencia en Orlando

Este martes regresará al país Ana Páez, ex jugadora de básquet de Regatas, tras su experiencia en Orlando en un campus junto a Matías Gallo, exjugador profesional, formador internacional y creador de Flow Game Basquet.

Jugaron la Flow Cup con un equipo de EEUU y salieron campeones, estuvieron en estadio Kia Center de Orlando Magic y vieron la victoria ante los Brooklin Nets por 11-98 (allí saludaron a los jugadores profesionales y cortaron la red para traerla de recuerdo). Fue una experiencia inolvidable.

El certamen está diseñado como una experiencia competitiva de alto nivel para jugadores, enfocada en la técnica de tiro y entrenamiento de élite. Recientemente se celebró la segunda edición, atrayendo a equipos de Latinoamérica a Orlando.

La joven, que se desempeña en Centenario de Gálvez, deberá volver a una experiencia similar en Buenos Aires con otras clínica de tres días de formación en la disciplina.

Si se busca Matías Gallo en Google, lo primero que sale es su academia, Flow Basquetball, que desde hace años entrena a chicos de diferentes edades para ser mejores en el deporte. Sin embargo, detrás de esa cuenta se encuentra un hombre con una historia superadora, que se aferró a la vida tras curarse de un cáncer y que dedica su tiempo a motivar a los adolescentes.

Gallo nació en Uruguay y se enamoró de manera temprana del básquet. Su papá, entrenador, lo llevó al club con solo 5 años y desde ahí nunca más se separó de la naranja. Jugó como profesional durante más de 10 años en diferentes clubes de su país y hasta se animó a ser entrenador. Sin embargo, un cáncer temprano, que le diagnosticaron a los 23 años, hizo que empezara a ver la vida de otra manera.

Allí fue cuando empezó con la Academia. Lo hizo por una necesidad, pero poco a poco se dio cuenta de que esa actividad lo llenaba mucho más que jugar o dirigir. Él mismo comenzó a grabar sus videos, a editarlos y a subirlos a sus cuentas para generar más interés y conseguir más alumnos. Sin embargo, la magia de las redes sociales lo cambió todo. Sus videos se empezaron a hacer virales al punto de lograr una popularidad casi impensada. Así fue como lo contactaron Facundo Campazzo y Duki, quienes le escribieron para conocerlo y que los ayudara a mejorar.