El proyecto de cambio de recorrido de colectivos encontró resistencia en los usuarios

Un buen número de usuarios del transporte interurbano de la ciudad se reunió este lunes por la noche en el Centro Comercial para mostrar su descontentos respecto de la propuesta oficial de cambiar el recorrido de los colectivos para que estos comiencen a pasar definitivamente por la Ruta 11.

El servicio ya había sufrido una modificación hace años ya que pasó de transitar por calles San Jerónimo, llegar a la Plaza (donde se construyó un parador con baños), circular por Sarmiento y girar por Coronel Rodríguez.

En aquel momento, pasó a limitarse a calle Belgrano. El debate, entonces, fue similar: se generaba «incomodidad para los choferes» poder maniobrar las grandes estructuras vehiculares y los gobiernos también plantearon los arreglos que debían hacerse en las calles no solo por el peso de los micros sino también por la frecuencia de ellos.

En tal sentido, en años anteriores también hubo quejas por la falta de infraestructura para esperar con comodidad el paso de los buses. Aparecieron mejoras en las garitas en la Plazoleta Manuel Belgrano y en la intersección de 25 de Mayo y Belgrano. En ese lugar hasta hubo quejas porque el colectivo paraba para subir pasajeros e interrumpía el paso de autos y motos en la esquina donde también hay un semáforo.

La respuesta de los usuarios es clara. La mayoría de la gente que toma un colectivo o viaja desde y hacia Coronda vive en el casco urbano o trabaja en él.

El paso por la esquina de la Cárcel, en cercanías del Sanatorio, la Plaza Urquiza, el Instituto, la Escuela, Parroquia, Clínica o nuevo Hospital no encuentra solución de comodidad si no se camina más cuadras o si no se paga un dinero extra para el traslado.

La ciudad -y los gobiernos respectivos- vienen planteando como «avance» la construcción de una estación terminal.

El proyecto quedó detenido al menos en un par de oportunidades pero tampoco se avanzó en lo que se necesita para llevarlo a cabo, que no solo es construir la estructura, también se debe pensar cómo trasladar a las personas hacia ella.

En la reunión de anoche -y en el discurso del intendente ante los concejales por la mañana- quedó claro que el traslado es de una idea «definitiva» pero que no solo encontró resistencia en los usuarios sino también en la mayoría de los ediles presentes que pidieron que se respete la ordenanza de 2002: que vuelvan los colectivos a pasar por la Plaza.

En el medio hubo relatos de distintas experiencias: personas mayores que tienen problemas de motricidad, docentes y alumnos que no llegan a horario a las paradas de la ruta caminando, sensación de inseguridad para tomar los micros en un lugar menos concurrido y escasez de paradas en la ruta, entre varios etcéteras.

Quedará para definir en los próximos días si el intendente avanza sobre una nueva ordenanza y encuentra la oposición del Concejo. Se le preguntó si aceptará un rechazo y la respuesta fue positiva. O bien si desistirá de la idea como hicieron otras gestiones y los micros volverán a su recorrido habitual y llegar nuevamente al microcentro.