De “No hay plata” a «No hay laburo»

“Si querés, podés”, “Achica tus gastos”, “Ese es tu problema”… Algunas de las sentencias que se pueden escuchar a diario ante la crisis económica y laboral que atravesamos en Argentina. El desempleo ha crecido durante los últimos dos años como el principal problema en la opinión pública y los datos oficiales lo confirman ¿Si el problema no sos vos?


Por Agustín Bagilet

No todo trabajo es cuestión de voluntad, la falta de oportunidades se ha vuelto una moneda corriente en esta época del emprendedurismo y la autoexigencia sobre una productividad que lejos de aumentar los ingresos o generar empleos, penetra en la identidad de las personas para llevarlas a cada acción, sentimiento y situación. La apatía de la que se habla al respecto de los grupos jóvenes y de aquellas personas que no lograron insertarse en el mercado laboral, funciona como condena moral y una respuesta que reafirma el mérito que tiene la labor que se desarrolla. Cuando hablamos de problemas estructurales en Argentina, podemos señalar al empleo y desempleo como parte de ellas.

Si observamos los datos del INDEC respecto al estimador mensual de actividad económica (EMAE). Con respecto a febrero del año pasado, la actividad ha caído 2.1% y en comparación al mes anterior ha caído 2.6%. Algunos de los sectores más perjudicados son los servicios que sufrieron una variación interanual de -6.0%; el comercio mayorista, minorista y reparaciones -7.0%; y la industria manufacturera -8.7%.

Fuente: Ipsos Global Advisor. 2026

A partir del informe que presenta IPSOS Global Advisor en su edición 2026 sobre “¿Qué preocupa al mundo?” observamos cuáles son las principales preocupaciones de la sociedad Argentina. El desempleo aparece como la principal problemática con 60% de las respuestas, percibiendo cambios significativos en comparación con el mes pasado (+13%) y el 2025 (+17%).

Si bien aquí nos valemos de la percepción que tiene la sociedad, podemos mencionar cómo desde la asunción de Javier Milei se han registrado la pérdida de 96.243 puestos de trabajo registrados. Al mismo tiempo, el proceso de “déficit cero” o “equilibrio fiscal”, cuya señal de agotamiento parece mostrarse desde inicios del 2026, convive y propone acelerar un cambio en la estructura productiva.

En el marco de un desarrollo económico y productivo profundamente desigual en el país, la lógica extractivista que propone el actual plan de gobierno atenta contra la posibilidad de agregar valor a la producción interna y limita la capacidad de generar empleo en áreas claves como la Industria, Servicios y Comercio.

Por otro lado, los proyectos de gran escala en Minería o Petróleo no contribuyen con esto una vez las inversiones se hayan consolidado, siendo las que menos trabajos generan y menor valor agregado aporta. Sin hablar del terrible impacto medioambiental que genera y la extracción de liquidez fuera del país. Tal fué el caso del debate sobre la Ley de Glaciares (Ley 27804) y su sanción positiva en ambas cámaras. A continuación veremos la evolución de las principales problemáticas que anteriormente mencionamos para la sociedad Argentina.

Fuente: Ipsos Global Advisor. 2026

Aquí se observa cómo la inflación fue la mayor preocupación durante el 2022 y el 2024. Siendo el eje vertebral del plan económico (podríamos insinuar también plan de gobierno) que propuso Javier Milei, mediante una “terapia de shock” ha logrado afectar esos valores y la sociedad está menos preocupada por aquella situación. Pero emerge el desempleo durante el último año como una de las problemáticas de mayor impacto social en la opinión pública. Hemos repasado algunos datos de manera breve para confirmar que esto no se trata sólo de opinión. Se trata de una percepción individual que se construye en el tejido social y se traduce en términos materiales.

Fuente: Giacobbe & Asoc. Marzo 2026

Por último, veamos cuáles son las emociones con las que la sociedad está atravesando este contexto. Esta manera de interpretar en una emoción lo que sucede, nos habilita a pensar cuál es la tolerancia y expectativa que tiene la sociedad sobre el contexto que atravesamos. Al mismo tiempo, la ruptura del lazo social se hace más visible en la medida en que las personas se responsabilizan de sus propias decisiones y situación en la que viven.

No es que los lazos sociales funcionan como los únicos capaces de contener el desencanto, sin embargo, pueden ser configurados para promover la cooperación y el sentido comunitario. Retomando la asunción del presidente libertario, algunos investigadores y consultores propusieron la idea de “erosión de la democracia”, esto es algo que no se ha cumplido.

Es decir, hoy en día sabemos que la extrema derecha no es capaz de romper ese principio constitucional y pacto social. Pero sí es capaz de erosionar el tejido social, promover la violencia y el desencanto para, en última instancia, promover un plan económico que lejos está de ser el más liberal o, en palabras del presidente, el mejor gobierno de los últimos 100 años.