Investigan a penitenciarios en la causa por el homicidio de un broker en Piñero

El mundo penitenciario está conmocionado. Luego de las declaraciones de los dos celadores de la cárcel de Piñero que facilitaron el homicidio de Agustín de la Encina Capelletti el 13 de enero, el broker de seguros que había sido trasladado allí desde Coronda, trascendieron datos importantes.

Uno es que la Secretaría de Asuntos Penales del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe había resuelto el 14 de enero pasar a disponibilidad y suspender en forma preventiva en su puesto al oficial del Servicio Penitenciario (SP) Hernán Peralta, quien fue apuntado por los guardias Julián Aguirre y Gustavo Raimondi en una audiencia imputativa como quien les dio la orden de abrir la celda en la que estaba De la Encina y entregarlo a sus asesinos.

El segundo dato es que trascendió que De la Encina, que estaba a disposición de la justicia federal por una causa de narcotráfico, podría haber sido testigo protegido en una causa contra Esteban Alvarado, otro peso pesado del mundo narco que está detenido en otra cárcel federal. Esta versión fue desechada por fuentes federales.

El traslado del broker desde la Unidad Penitenciaria 1 de Coronda hasta la Unidad 11 de Piñero fue coordinado por la justicia provincial, según aseguraron desde la justicia federal. «Si bien el encausado es de índole federal, nosotros siempre damos la potestad de los traslados y lo administrativo a la justicia de la provincia», aseguró una alta fuente de los Tribunales Federales.

El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, dijo que «se estuvo a disposición de la Justicia desde el primer momento en que se supo del hecho (el crimen de De la Encina). Todos los empleados del Servicio Penitenciario que podrían haber estado involucrados fueron suspendidos, pasados a disponibilidad, y se les abrió un expediente administrativo. Incluido el empleado que se mencionó durante la audiencia. Esta gestión respalda a quienes honran cada día el uniforme y de la misma manera, esperamos que caiga todo el peso de la ley sobre quienes ensucian con su accionar a la fuerza de seguridad», remarcó.

Fuentes oficiales aclararon que el pase a disponibilidad de Hernán Peralta (apuntado por los otros guardiacárceles de ser quien dio la orden de liberar la zona para que mataran al broker) estará vigente hasta tanto se aclare su situación en la Justicia.

Los efectivos del Servicio Penitenciario fueron detenidos en las horas posteriores al crimen por orden del fiscal Patricio Saldutti. El jueves afrontaron la audiencia de imputación y quedaron en prisión preventiva por el máximo que estipula la ley, es decir 2 años.

En ese trámite procesal, los dos guardiacárceles declararon que por orden de un superior tuvieron que dejar abierta una puerta por la que pasaron los presos que apuñalaron a De la Encina.

Declaraciones aberrantes

Con respecto al día del crimen, Raimondi relató: «Cuando se va la visita y yo me estaba sacando el casco que usamos para que nos reconozcan los presos, veo que le están pegando a de la Encina. Ahí, él se mete en la jaula de seguridad, que estaba abierta. Y yo la cerré. A mí a la orden de abrir esa puerta me la dio Hernán Peralta, un superior mío. Yo cumplí una orden y si desobedecía podían sancionarme». Y contó que «un preso de apellido González, delegado del Pabellón 6, dio la orden para que otros cinco reclusos ataquen a de la Encina, decían que había traicionado a la mafia».

Raimondi cumplió el 12 de enero una jornada de 24 horas y en su declaración argumentó que cuando se aprestaba para retirarse, le avisaron que tenía que quedarse otras 24 horas por falta de personal. En ese momento fue asignado al Pabellón 6 y la custodia de la jaula. El otro imputado, Julián Aguirre, en su declaración por Zoom, aseguró que un jefe de ambos dio la orden de abrir la puerta por donde entraron los atacantes, precisamente Hernán Peralta, que había sido señalado por Gustavo Raimondi minutos antes. «Peralta me dijo «abrí que no pasa nada» y después me pidió que no ponga nada en el libro de novedades. Y se lo llevó».

Según se pudo saber ese día, las autoridades penitenciarias pidieron los registros de las cámaras de vigilancia y al ver la actuación de los dos guardias y la del jefe de turno, Peralta, inmediatamente se gestionó su sanción administrativa.

Una investigación del fiscal Gastón Avila lo señaló a De la Encina en octubre de 2023 como el instigador de un intento de asesinato contra una mujer llamada Maia, quien sobrevivió a un ataque de cuatro disparos en marzo de ese año.

Según la causa, De La Encina habría contratado a sicarios desde la cárcel para ejecutar el ataque, motivado por una deuda relacionada con la venta de drogas, ya que Maia junto a Ayelén A. movían las drogas en Rosario. El testimonio de la víctima y otros indicios apuntaron a De la Encina como el instigador del intento de homicidio. La jueza Verónica Lamas González dictó prisión preventiva sin plazos para De La Encina el pasado 6 de octubre.

La Capital – Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital